domingo, 19 de junio de 2011

EL FARO de Ceuta Colaboracion semanal 19/06/11

PATIO PARAMO

Plaza Alcazar de Toledo, 5 y Calle Linares, 7

Una instantáneas del Patio Paramo, al fondo el muelle Alfau también conocido del “carbón”

Se entraba por Maestranza. Otros manifiestan que se entraba por Linares y por Rampa de Abastos. El nombre del patio es debido al nombre del propietario, quien además era dueño de más de 80 barracas.

Aquí vivió Eduardo Berrocal Rodas, natural de Archidona (Málaga), casado con Angeles Martín Alba, de Valle de Abdalagis (Málaga), tuvieron 3 hijos: Pepe, María Trinidad y Angelita. Pepe dejó este patio a las edad de 15/16 años para irse a trabajar con un tío suyo. José Berrocal Martin, se caso con María Rodas Pimentel, . El ha sido Secretario, Tesorero y RR.PP. de la casa de Ceuta en Barcelona. Cuenta Pepe Berrocal, que vivió en este patio un cataor de flamenco, que llamaban “El niño del cante escuchao”.

En este patio vivía Alfredo Martinez Menendez (el asturiano), casado con Carmen Soto Gonzalez, trabajaba con un camión, y posteriormente en un bar , tuvieron 4 hijos: Milagros, Francisco, José y Alfredo, este ultimo perteneció a “Los Hijos de María”, solía ir a la Iglesia de Los Remedios, donde fue monaguillo. Dejó el patio con 25 años, trasladándose a Barcelona. Era un magnífico artista de la talla en madera. A los 18 años, se casó con una chica de 14, ella se dedicó a la costura, lo que ayudaba a la economía familiar. Tuvieron dos hijos, pero ella falleció a edad temprana. Comenta Alfredo, el ambiente de pobreza en que se vivía y por tanto un ambiente malsano, con frecuentes peleas vecinales, propio de una convivencia hacinada. El patio desde el exterior apenas era visible, pues había una gran muralla de piedra y este solo se veía desde un piso alto.

“José Benitez Orive fue otro gran director de murga. Sus componentes era en su gran mayoría del patio Páramo. Sebastian Morales, los hermanos Arroyo, Pepe y Rogelio, Agustin Melendez y el guitarra Eusebio y como bandurria “El Linense”. “Esta murga tenía como norma, antes del empezar el carnaval, visitar a Roque, Corinto, Barriga Verde, la del Cojo, Robalito, el purga o Rodriguez”. Algunos nombres de las murgas: “Los 7 Bolivianos”, “Los 7 Chocolateros”, “Las Lavanderas”

“En el patio Páramo vivía otro gran director de murga, D. Juan Garcia Ramos, además de salir en varios grupos, él era artesano en la construcción de guitarra, cuando se acercaba el mes de febrero su taller se llenaba de ambiente carnavalero, todas las Murgas acudían para que Juan Garcia le confeccionaran o bien le arreglara algún instrumento.” (Antología del Carnaval ceutí)

Eloy Martín Corrales, igualmente vivió en este patio, actualmente está de profesor en la Universidad Pompeu Favra. Otro vecino, Francisco Becerra Sánchez, con su mujer Aurora Esteve, vivieron en este patio, cerca de su salida por calle Linares, así como un ciego que tenía un puesto en la Plaza Azcárate, siempre le acompañaba su perro pastor alemán llamado “Rebusco”.

Este patio era de grandes dimensiones, si algún delincuente era perseguido por la policía y se le ocurría entrar en este patio, no lo encontraría jamas; tenía varias entradas y salidas. Allí estaba la sastrería Lirri y Eulogio, al lado, en calle Linares un pequeño patio, donde “el paparrilla” se dedicaba a organizar “corridas de toros” para los chavales, a quienes cobraba una pequeña cantidad por el espectáculo. De este patio, a una de sus salida a la Marina, estaban los Hnos. Mendoza que tenían tostadero de cebada y malta.

Según cuenta Antonio Navas, amigo de Breviatti y Antonio Canca, este en una ocasión, supo que amigos de su “pandilla” tales como Villada, “cinco mangas” y otros, habían matado un gato, lo asaron y se lo comieron. Alfonso Cruzado y Rafaela, su hijo Antonio Cruzado. La madre de Pepe Benitez (Chola) era curandera …...........guitarrista. Otras vecinas de este patio fueron: Antoñita Osuna, Rafaela Perez, Luisa López y Mariquita Pérez, todas ellas trabajaron para Agustín Marañés en su sastrería.

“Mi abuela, Isabel Gonzalez del Rio, nacida en Jubrique, pequeño pueblo de la serranía de Ronda (Málaga) muy conocido por sus destilerías “caseras” de aguardiente, era a su vez nieta de un maestro y secretario del Juez, que hablaba latín con el cura y el alcalde, además de ser hijo de un maestro armero, con tienda propia y fincas. La guerra de Marruecos, le arrebató tres hijos muy jóvenes. Fue pluriempleada, como secretario del Juez y Recaudador de Contribuciones, tuvo que vivir en este patio Páramo. Mi abuelo Juan Galan del Rio,nació en calle Granda, de la ciudad Málaga, en el año 1885, su padre era calafate y procedía de familia de Estepona. Yo conviví algunos años inolvidables con mis abuelos en este patio.

Entrando al patio a la derecha, vivía Paco “el Bigote”, padre de los Cruzado, Dolorcita, mujer de Cristobal. Pepita Rosado, sirvió como servicio domestico a Africa Madrigal, quien le dejó el piso de Maestranza, al fallecer. Pepe (Blancanieves) hijo de Socorro. Pepe Benitez, hijo de Maria “Habichuela” que era curandera. Isabel la de Cartagena y Juan Notario (zapatero). Celia Recio Guerrero, nacida en el Patio Páramo, se mudó al Patio Don Juan, siendo conocedora de todo el vecindario. Paco Amores y Luis Aznar, conserje del sindicato. Laura Arce, nació en este patio, permaneciendo en el hasta la edad de 5 años, trasladándose con su familia posteriormente a los grupos Erquicia.

Actualmente han edificado todo totalmente nuevo, respetando el antiguo nombrecon grandes zonas diáfanas donde se encuentra las dependencias de la AA.VV Patio Páramo.

“Nina” vivió en este patio con sus abuelos durante varios años, sin llegar a una adopción. Estos compraron una casita de mampostería y ella disfrutaba en este patio, donde según ella “vivían gente encantadora y honrada”, ademas de su tío que era muy intelectual y gustaba de leer la popular revista mensual “Selecciones”

Su abuelo primo de la mujer de Zapico (el pratiarca) el del Café Negrón, viniendo ya contratado desde La Linea (Cádiz) para llevar el negocio

Su padre taxista, con el nº 23 de la parada de la Plaza Azcarate, era “muy carismático y bien parecido”.(Nina Ruiz Galán)











domingo, 12 de junio de 2011

COLABORACION "EL FARO" de Ceuta 12/06/2011


PATIO MARCOS MEDINA Calle Real, 33, sin salida

Dos instantáneas de esta importante vía, donde se encuentra este patio (Fotos Archivo General 1925)

Antigua calle Falange Española, (sin salida) y anteriormente, denominada Soberanía Nacional y antes Luis de Torres, muy cerca de la Iglesia Virgen de los Remedios.

Este patio se construyó en la época en que Ceuta era un penal, por Marcos Medina Ajuelo, trabajando muchos de estos presos comunes, en su construcción, llegando algunos de ellos a morir a consecuencia de los pozos ciegos. El patio, donde llegaron a vivir unas 1.500 familias, llegaba hasta la calle Teniente Pacheco. Fue vecino de esa época, la familia Granados, zapatero. Existió una cuadra donde se guardaban los caballos que repartían el pan, procedente de una panadería allí existente.

“En los años 20 se la conocía como la “casa grande”. El 29/5/1.897 falleció allí la heroína Agustina de Aragón y en los bajos de este edificio, lo que fue el conocido patio Marcos Medina” , propiedad de éste, cuya esposa llamada Reina, trabajaba de enfermera en la Cruz Roja.

Años más tarde, y a la entrada de este patio, se instaló un pequeño estanco, pasando a ser con posterioridad, un taller de releojería de Zumaquero:a la izquierda, se encontraba un zapatero “remendón”, Melchor Muñoz y su hijo Ricardo; padre e hijo trabajaban afanosamente; el padre operado de traqueotomía hablaba con la dificultad propia de esta operación. En el primer piso había una profesora de canto, que le decían “La Simona” solía escucharla muy a menudo con sus gorgoritos tan típicos como repetitivos y naturalmente los compases del piano.

“Estaba enclavado junto a la “Tintorería Amaya”, frente al “Gordo de la Música”. En una de las viviendas que las componían, tenía su academia de baile Pedro León, conocido y famoso como “el hombre de goma” También habitaba allí la familia Medina, comerciantes y negociantes de mucho arraigo en Ceuta “

“ Era un bonito patio, no vivían muchas familias pero era en forma de “corrala”. Lo recuerdo porque de pequeño era repartidor de pan y tenía que llevar a ese patio el pan de cada día. Creo recordar que había una carpintería también”

“He percibido el arco del patio de Marcos Medina, y en los balcones de su parte superior, he creído oír de nuevo el piano desafinado de aquella maestra judía, Doña Sara, soñando con descubrir un nuevo Iturbi” ( A Paco Sánchez, por Manuel Abad. El Faro 2/3/08)

Parece ser que hubo una carpintería en este patio. Ha sido de los pocos patios a los que he tenido acceso, pues mi padre tenía su Gestoria justo en frente, la Plus Ultra. En él, vivió el hijo de una costurera que venía a casa, de apellido Poncel que se casó con una chica llamada Reme, que fue asistenta domestica en mi propia casa, rubia y con la particularidad extraña de tener un ojo de color distinto al otro.

“Simone Medina, hija de Marco Medina, propietario del patio, era profesora de canto en el Conservatorio. Otros vecinos, la familia Bollit, Rafael empleado del Ayuntamiento, empezó de jardinero y después fue el encargado de preparar los vinos cuando había algún evento municipal. También arreglaba la procesión de “La Pollinica”. Antonio Bollit Viso, tío de Emilia Parrado (Patio Morales), cuyo abuelo era de Linares (Jaen), llegó a Ceuta a hacer el servicio militar y se quedó, llegando a ser Comandante y al mismo tiempo se hizo contratista de Obras, participando en la construcción del túnel y vías del tren Ceuta-Tetuan.

Vivían en este patio Paqui y Ana Cantero, esta ultima casada con Antonio, policia armada Las dos hermanas, que estaban emparentadas con el médico Rivera, tuvieron un taller de costura en este patio: ellas confeccionaron muchos vestido de novia. No olvidemos a Luis el del hielo, por el puesto que tenía en el mercado de abastos .


miércoles, 8 de junio de 2011

COLABORACION SEMANAL EL FARO 7/06/2011

PATIO DEL MOLINO

Calle Molino,6

Este patio estaba situado frente al antiguo depósito de cadáveres ( hoy diríamos Tanatorio) del Hospital de la Cruz Roja, con salida a Calle Canalejas, cerca del Patio Diamante. Situado en el centro de la ciudad, es uno de los últimos reductos de estos patios de abigarradas callejuelas. También se le conocía con el sobrenombre del “Montecillo”. Entre la Calle Real y Calle Molino, se han encontrado restos de una necrópolis islámica de los siglos XIII-XIV (Red Historia 4/1/09)

“El 26 de Mayo a las 9,00 horas deberán abandonar su hogar para dejar paso a las excavadoras. Allí el problema es que las casas son en propiedad. Se compraban pero no se hacían escrituras. Eran dueños de las casas pero no del terreno. Abselan, de 76 años, lleva en este patio viviendo desde hace casi 20 años” ( Diario Sur 19/1/10)

“Hace ya nueve años que declararon en ruina el edificio donde aún hoy viven, el num. 6 de Patio Molino, a costa de pagar millones de pesetas por “las llaves”. No somos okupas, somos caballas, de aquí, de toda la vida, gente de bien”. (El Faro 7/11/0)

“La ciudad explico ayer que la urgencia de desalojo de las siete familias vecina de patio Molino, que tienen un mes para abandonar sus casas, está motivado únicamente, por la “ruina inminente”, técnica, urbanística y económica y no por el interés de una promotora de construir en el solar. “(El Faro 13/5/09)

“Antonio Sánchez Rivas, (bombero) casado con Ana Vegas Pérez, tuvieron 4 hijos: Ana, Josefa, Antonio y Luis. Otros vecinos fueron: Adrian Gonzalez (que trabajaba en Arbitrios) e Isabel, quien tenía una pequeña huerta, con 2 hijos: Adrian (que entro en la Policia Nacional) y Paco. Pepa (la embarcá, apodos que se tomaban de la ocupación de los maridos) tuvo 3 hijos: Antoñita, Rogelio y Carmen, cuya casa daba a un callejón. María, que vendía cupones de los ciegos y su marido Felipe, latero. Isabel y su marido Juan (pintor). Fini y Paco. Y Maria y Pepe, pintor también. Otro vecino no menos apreciado era Sebastian, (o Esteban) de ocupación sepulturero.”

“En el número 17 de C./Canalejas, había otro patio (Patio Del Molino) había una herrería. Además de Antonio el bombero y su familia, vivía un tal Gabriel, que hacía y vendía caramelos, allí acudíamos junto a él a ayudarle, luego al atardecer, jugábamos a la lotería, con las bolitas que hoy se juega al bingo. Otro inquilino era Manuel Catarecha, su esposa Petra y sus hijos Mariano, Paquito, Afriquita y Rosa, que poseían la Joyería del mismo nombre “

“ El Patio del Molino estaba ubicado a mediación de las escaleras de la calle Molino, en el nº 6, frente al depósito de cadáveres del hospital de la Cruz Roja. Tenía forma rectangular. Había dos entradas, la de la calle Molino y otra por la calle Canalejas, nº 1

Entrando por la calle Molino nº 6 había un callejón en el que vivían tres familias. Según se entraba estaba Adrián González (Arbitrios), su esposa Isabel y dos hijos, Adrián y Francisco; frente a su casa tenían un patio con patos y otros animales caseros. Luego vivían Pepa, viuda, su marido había estado embarcado, tenían tres hijos, Antonia, Rogelio y Carmen, esta casa se comunicaba además de al callejón al patio. A continuación vivían Corbella (Policía Armada), su esposa Pepita y sus dos hijos; en cuya casa con posterioridad vivieron Moronta, su esposa y dos hijas.

Ya entrando al patio de izquierda a derecha, junto a la casa de Pepa, vivían Felipe (latero) y su esposa María (vendedora de cupones de los ciegos).- Juan (trabajador del Parque de Artillería y posteriormente pintor) y su esposa Isabel Rosado, que tuvieron tres hijos, con ellos vivía el padre de Isabel Diego.- María López, cuyo marido estaba embarcado, y sus dos hijos Nieves y Paco, más tarde en esa casa vivieron Paco (trabajador del Parque de Artillería), Fina y su hijo Manolo.- Pepe (pintor), su esposa María Román (modista) y la madre de Pepe; en esta casa luego vivió Juan (sastre)- Antonio Breviatti (Policía Armada), su esposa Pepa y sus hijos Antonio, José Luis, Araceli y Juan Angel. María Prieto, viuda, (vendedora de cupones de la Cruz Roja) con su nieto Miguel.- María Rivas, viuda, a cuyo lado vivía su hijo Antonio Sánchez (bombero), su esposa Ana y sus hijos Ana, Josefa, Antonio y Luis; con posterioridad esta familia se trasladó a las casas de Juan e Isabel y a la de Pepa..- Gabriel (que hacía caramelos y pirulies en la puerta de su casa y luego los vendía, los niños le ayudaban a envolver los caramelos en papel de celofán), viudo, y sus hijos Isabel, Gabriel, Fabián y Mari. Con posterioridad en esta casa vivieron Paco, (vendedor de chucherías y tabaco en el muelle de pescadores), su esposa Antonia y sus nietos Miguel y Mari.- A continuación había un pasillo que comunicaba con un pequeño patio que daba a la calle Canalejas, en ese pasillo había una casa con un pequeñito patio en la que vivía Francisca, soltera, con posterioridad vivieron en esa casa el hermano de Francisca, Pepe López (pintor), sus esposa María y sus hijos Loli, Angeles, José, Carmen y los mellizos, niño y niña; con posterioridad se fueron a vivir a la casa que fue de Manolo y Petra.- A su izquierda vivía Antonio Fernández (pescador), su esposa Amparo y sus hijos Jesús, Carmen, Josefa, Amparo, Manuel, Montserrat, Marta; Javier, Antoñito y David; en esa casa con anterioridad habían vivido María Aguilar, viuda, y sus hijos.- Pepe (albañil) , su esposa María Luisa y sus hijos Conchi, José Manuel, Paco, Carmen y la pequeña, en esa casa anteriormente vivieron María, viuda, (madre de Antonio Fernández), y sus hijos Manolo, Maruja, Antonio y Teresa- La familia de Pepe y María Luisa, con posterioridad se mudaron a la casa de Antonio Breviatti.

Pasando el pasillo, por la puerta de la casa de Francisca había un patio que daba a la calle Canalejas, vivían tres familiar y había una herrería.- Estas familias eran, según se entraba por esta calle y por la izquierda, Manuel Catarecha (empleado de la empresa de Aguas), su esposa Petra y sus hijos María África, Mariano, Francisco y Rosa María. Ramona, su esposo y su hija Ángeles. En esta casa había un patio en el que cultivaban cidra con la que hacía dulces. Con posterioridad, vivió la familia de Manolo y Petra. Rosi, su esposo que era cartero y sus hijos Encarna, Manolo y Juan, más tarde, cuando se trasladaron de domicilio, tuvieron dos hijas más. A las vecinas se las solía llamar poniendo a continuación de su nombre la profesión del marido (Pepa la embarcá, María la latera, María la del pintor, Pepa la del policía, María la lotera, Anita la del bombero, etc.).

Por la parte de atrás del patio, subiendo por la calle Canalejas, estaba el patio Diamante. Subiendo la calle Molino, antes de llegar al patio del Molino, había un pequeño patio con varios vecinos.

Por detrás de las casas de Francisca, Antonio y Pepe, había un descampado en el que jugaban los niños. En dicho descampado había hierba y ortigas, que cuando nos rozaban las piernas, nos rascábamos como monos. Chupábamos la parte baja del tallo de las vinagretas. En ese descampado habían dos árboles frutales, uno de ellos de melocotones. En uno de ellos se ponían columpios para jugar, en este lugar los niños hacían cabañas con cartones para jugar; se jugaba a los indios y americanos, para disfrazarse de indios se cogían ramas de palmeras. Cogían las raíces secas de las cidras del patio de Ramona y fumaban como si fueran cigarros. Los niños, además de jugar en el patio y en el descampado, jugaban en el patio Diamante y en la calle Canalejas.

La mayoría de las casas eran de mampostería y habían dos o tres barracas. En el centro del patio estaban los cordeles para tender la ropa. Habían servicios y grifo comunitarios, aunque algunas viviendas tenían el servicio y el agua dentro de casa. En las puertas de las casas solía haber macetas con flores. Las vecinas solían baldear las puertas y alrededores de sus casas. Los niños jugaban a la pelota, a las chapas, a las bolas (canicas), al escondite, al pingo, etc. Las niñas jugaban a la comba, a la rueda, a cocinas, a las muñecas, a las cañas, etc. Se jugaba con soldados e indios hechos de goma; se leían tebeos que, una vez leídos, se cambiaban en el estanco de Cristóbal que estaba en la Plaza Azcárate, y en el puesto de una señora que había en el mercado de Azcárate. Algunos niños recogían madera para llevarla al obrador de la pastelería La Africana, a cambio recibían recortes de pasteles envueltos en papel de estraza. El día que un niño hacía su primera Comunión, invitaba en su casa a sus amigos a chocolate con galletas y pasteles.

Las tiendas más próximas en las que se solían comprar comestibles y otros, eran la de Ciriaco y la de las hermanas Pilar y Gregoria, ubicadas en la calle Canalejas. Los ultramarinos, al venderlos, se envolvían en papel de estraza; el vino, aceite, legumbres, etc., se vendían a granel. Algunos domingos, para almorzar, se compraba callos (llevando una cacerola para echarlos), vino y casera (gaseosa), en la bodega Verdú (Monovar) o en la bodega Pagán.

Las vecinas. después de comer, se sentaban a las puertas de sus casas a coser y a escuchar la radio. En las noches de verano, vecinos y vecinas se sentaban al aire libre en el patio, charlaban y contaban chistes. En las casas, y a veces en el patio, se jugaba a la lotería, y la mayoría de los número, tenían su mote. La vecindad era buena. Se ayudaban unos vecinos a otros. La playa a la que se solía ir era la del Sarchal. La mayoría de los niños y niñas iban al colegio Público Lope de Vega, en la plaza de Azcárate. El cine al que que solía ir con más frecuencia era al cine de verano “Terraza Cervantes”. Los jóvenes, juntos con sus amigos organizaban bailes en el patio. Los niños y niñas hacían cruces de mayo. En Semana Santa, el día de la Resurrección del Señor, los niños arrastraban por las calles, latas ensartadas en cuerdas. En Navidades las vecinas hacían roscos, pestiños, etc. y se cantaban villancicos, visitándose unos vecinos a otros. Para todos era una ilusión ir de excursión al monte Hacho el día de San Antonio; a las playas del puente Negrito o cuevas de Benzú, el 18 de julio o el día de Santiago (25 de julio). Al patio iban vendedores ambulantes de chumbos, madroños, leche, pasteles, etc.

Un patio como la mayoría de los patios......”muy particular”.


lunes, 23 de mayo de 2011

COLABORACION EL FARO DE CEUTA 22/05/11

              PATIO CENTENERO o CENTENERA

              Calle Libertad a Recinto Sur, actual Serrano Orive, 28

Desde este patio, se accedía al Patio de la Bisagra y a la calle Sargento Coriat, el edificio alto en el centro de la foto, daba a la calle González de la Vega, se divisa el torreón y a la derecha tras los arboles, el Instituto de Enseñanza Media, donde trabajaban como bedeles, Jimenez y Almazor.

El Delegado gubernativo, Ramón Arechaga, en visita realizada a este patio en octubre de 1.934, a muy poca distancia de la sede del Gobierno, quedó impresionado, siendo este su testimonio:

“Barracas de tablas y latas, reducidas, sin espacio, luz, ni aire, donde viven familias numerosas en espantosa promiscuidad de sexos y edades, durmiendo en el mismo camastro el matrimonio y los hijos y compartiendo, en algunas,la vivienda algún irracional; las callejas de tierra estrechas y pendientes; las barracas emplazadas caprichosamente, algunas más bajas que la calle-lo que hará que se inunden en periodo de lluvias-; unos cajones en medio de la calle, sin salida a la alcantarilla que sirven de evacuatorios, donde se amontonas materias fecales y producen una atmósfera mefítica; los cuadros de familias enteras viviendo en un cruel hacinamiento, con las características de la tuberculosis reflejadas en los semblantes; la miseria orgánica de aquellos pobrecitos niños faltos de todo, hasta de sol y agua, todo este espectáculo, es lo más triste y deplorable” (La vida cotidiana en Ceuta a través de los tiempos. IEC 2007)

“Las casas de ladrillos, tenían los techos de uralita o de chapa. En lo alto, bidones que hacían de depósitos de agua para tener siempre disponibilidad. Nada tenía que ver su aspecto exterior con el interior. La entrada, un portón verde,y había un pasillo pequeño, a la izquierda una vivienda; Manolo, África y sus hijos. Vicentito era un año más pequeño que yo. Tenían 3 hijos más. A mano derecha una escalera y en el rellano 2 viviendas, los vecinos de arriba no tenían niños. Bajamos la escalera y entramos en el patio, a mano derecha un patinillo cerrado y en el tenían gallinas, palomas y conejos. Después de la casa de África, otra vivienda; allí vivía Carmen y su marido (no recuerdo el nombre), con su hija Pili. Seguía a la izquierda los patinillos de los vecinos de arriba. El tercer patinillo era de África y Rafael y sus hijos Flori y Pepito Luis”

“Seguida estaba la casa de Victoria y José (Pepe) y sus hijos José Luis, Manolo, Javi y Beli (Mª Isabel). Después estaba la vivienda de los padres de África y Manolo, dos abuelitos muy entrañables, y por último la vivienda de mi tío Paco (El Madriles) y en los meses de Septiembre, estábamos nosotras: mi abuela Patro, mi madre, Conchita, mi hermana Mª Rosa y Chus”

“Donde los polos, vivían dos niños, Nene y Pepito; el primero rubio y muy tranquilo de carácter, el segundo, delgado y pequeño. También me acuerdo de Mimi, Ramón, los hermanos Godoy, y antes de llegar a la cuesta del Recinto, vivían los Pino, Emilio, Luis y Ángel. Recuerdo a los hermanos Pulido, y por el centro del patio, vivían Diego y su hermana Mari. (Virus 23/9/08)

“Había una tienda de ultramarinos que vendía todo al granel, tanto el aceite como las legumbres, fideos, etc. Un señor que tenía una pequeña taberna, donde la chiquillería se aprovisionaban en verano de los deliciosos (por aquel entonces) polos con sabores distintos, hechos de hielo, que se vendían a 2 reales”.

Desde este patio se accedía al Cine África, a la playa de la peña y Plaza. de los “Nada más entrar a este patio, a la derecha vivía una familia que tenía un puesto de golosinas en la Plaza. de los Reyes, justo en la esquina de la Iglesia San Francisco. Había un descampado donde jugaban niños de calles adyacentes, a veces ponían redes para cazar pájaros, cosa que estaba prohibido. Un pollete servía de asiento para otear el horizonte que formaba el mar y el cielo. Allí vivió Manolito el fontanero. “Entre otros vecinos, Antonia Cespedes Gallego, conocida cariñosamente como “la latera” quien estuvo detenida en la cárcel de mujeres de El Sarchal, y en la madrugada del 21/1/37) fue sacada de la misma, encontrándose posteriormente su cuerpo en una de las laderas de la barriada. Tenía 46 años, de casta humilde, que ayudó a las mujeres trabajadoras, luchando por sus derechos sociales. Fue juzgada y condenada a cadena perpetua....” (Mujeres que se atrevieron a ser libres.(Memorias literarias, por Francisco Sánchez Montoya.)

“Hablar del Patio Centenero es acordarme de “Joselito”. Por él supe cosa de algunos de sus moradores; del encanto y la alegría del lugar, a pesar de la insalubridad de sus viviendas y épocas de hambre, lágrimas y padecimientos. Muchos pesares, sí, pero a más de uno, parecía que se le iba la vida, cuando llegó la hora de abandonar el barrio”

Un personaje muy popular que allí vivió: “El Gran Francisco”.


José Javier Rivera

domingo, 8 de mayo de 2011

VISITA A LOS PATIOS PORTUENSES 8/05/11





El pasado Jueves, día 5 de Mayo, me desplacé al Puerto de Santa María (Cádiz), con el propósito de visitar sus patios, ya que celebraban el 13º año de estas fiestas locales, que año tras año, van tomando más auge, gracias a las Asociación Cultural Amigos de los Patios Portuenses y por ende a su Presidente José Ignacio Delgado, conocido en toda la localidad por “Nani”.

Nos vimos ese misma tarde, aún estando muy ocupado dando los últimos toques finales para el inicio de las fiestas; estaba llevando un grupito de señoras de la vecina localidad de San Fernando a la visita de un patio. Tras finalizar dicha visita, nos dirigimos hacia el “Hospitalito” donde había de organizar aún los últimos arreglos para un acto que se llevaría a cabo justo a las 21,00 horas, donde puntualmente y tras unas breves palabras del Sr. Alcalde y del propio “Nani”, se procedió al encendido de las calles del centro histórico, por Dª Felisa López Varela, veterana vecina y otrora participante a concursos de su propio patio.

Quedé gratamente sorprendido, cuando tanto por el Sr. Alcalde como por el Presidente, se hizo mención a mi modesta presencia, como representante del “Club Amigos de los Patios de Ceuta”, donde se me hizo entrega de un bello plato de cerámica especialmente diseñado para ser entregado a los ganadores del concurso. Quiso el destino que desconociendo por mi parte fuese a recibir tal galardón, fuera yo portador de un pequeño detalle para serle entregado al Presidente de esta Asociación, es este caso un modesto diploma, al que hice entrega en ese mismo momento.

Sabedor de mi visita previamente anunciada, “Nani” se encargó de hacerlo saber en este circulo, de forma que me sentí nuevamente sorprendido, y halagado al mismo tiempo, cuando se me acercaban personas para saludarme, que aparentemente parecían que ya me conocían: la Teniente Alcalde, la ceramista autora de los premios, una candidata a alcaldesa, miembros del jurado y un sinfín de personas que me acogieron amistosamente. Acto seguido, pudieron ver los primeros premios expuestos a tal fin y a continuación pasamos a tomar unas copas de fino, donde distendidamente charlamos, encontrando entre ellos varios ceutíes. Ni siquiera se me permitió que tomara un taxi para acercarme al hotel que estaba algo distante; directamente me llevaron hasta la misma puerta.

Al día siguiente, viernes, nos citamos para ir a visitar los patios a concurso, acompañado de un ramillete de encantadoras señoras, todas ellas miembros del Jurado: Salomé Cala, Ana Mulero, Lola, Mercedes, Inma Aguirre y Teresa Almendros, todos, incluyendo Presidente y yo mismo, con los telantales verdes, signo ya representativo en esta asociación. Yo presentí que iba de mero “observador” pero debo decir, que fue muy gratificante la experiencia, la amistosa compañía y la siempre magnífica acogida por los vecinos de los patios. Difícil le resultó a este jurado determinar los 4 accesits y los 3 primeros premios, tras lo cual tuvimos un magnifico almuerzo en uno de los patios, preparado para tal fin. Por la tarde Exposición de Bonsai a cargo del maestro Lara y por la noche Taller de Lectura de la Academia de Bellas Artes.

Sábado desde las 12,00 horas concurso de Tortillas de Patata. Con todo el dolor de mi corazón, no pude quedarme hasta el final, debiendo emprender viaje de regreso.

Quiero agradecer a todos y cada uno con los que he compartido estos buenísimos ratos, que indudablemente me ha servido para conocer, desde dentro esta magnífica labor que esta realizando esta Asociación, con el esfuerzo de sus dos pilares más importantes: “Nani” y Carmen Vaca, a quienes felicito desde estas lineas.

Con mis más sinceras gracias, quedo a vuestra disposición.

José Javier Rivera Ballesteros “Club Amigos Patios de Ceuta”

7º COLABORACION EN EL FARO DE CEUTA 8/05/11

PATIO DE LA TAHONA
C/ Soberanía Nacional, Falange Española y finalmente Calle Real 69, sin salida. Curiosamente, en esta foto de archivo, las dos mujeres que aparecen en el margen inferior derecho, una es Araceli Repullo Pérez, la otra es Pepa Blanco, tía y abuela, así como el niño que apenas se percibe en la foto, es primo de mi más estrecho colaborador y amigo Antonio Breviatti.
A la entrada del patio, había unos arcos, que se estima habrían sido construidos
en tiempo de los portugueses. A la espalda de este patio, la huerta de Nicolás con algunos vecinos, además de un garaje que también servía como cuadra.

“En esos años junto al autor de carnaval Roque Guerrero del Peñón, del que escribimos ayer, también habría que reseñar a José Moreno, su hijo Eduardo hace unos años me relato como organizaba su padre las Murgas. El año que sacaron los Rumbistas Mexicanos, me acuerdo que faltaba una semana para comenzar el carnaval y tenían todas las coplas preparadas, ensayando desde hacia bastantes meses, pero tenían problema con el tipo (disfraz), ya que la cosa estaba corta de presupuesto y se dirigieron al Patio de la Tahona, en la Plaza de Azcárate, y la mujer de uno de los componentes llamado Palmones que era modista, les dio la idea y se fueron a Casa Bentata, compraron unos retales por quince pesetas y con mucha imaginación se lo hicieron” (El Carnaval y las Murgas durante la II República. de Francisco Sanchez Montoya en El Faro)

“Decir Roque Guerrero del Peñon, es decir historia de las Murgas de Ceuta. El supo como pocos sacar agrupaciones de carnaval a la calle, sus murgas eran esperadas cada mes de febrero, Junto a él, siempre un gran compositor de murgas, José Moreno, ensayando entre el patio de las gaseosas en el callejón del Lobo y la calle la Estrella en el Recinto, así como en el patio de la Tahona”.(Antología del Carnaval ceutí)
“En las primeras luces de la mañana, cuando los barcos pesqueros descargan sobre el firme del muelle, el fruto de la noche anterior el pequeño puerto pesquero es un hervidero humano. Su suelo se convierte en lonja, donde se subasta el fresquísimo pescado de dentro de un momento podremos adquirir en el mercado central, bien en el Patio de la Tahona o en el callejón del Peligro” (El Rincón de Ofelio).

“Efectivamente, a la entrada de este patio, solían vender el pescado en tiempos pasado usaban carretillas de madera, para tales menesteres. Recuerdos como los de la tahona de doña Emilia a pocos metros de la salida del Patio y ya de nuevo en el tercer empinado tramo de la calle Canalejas. Cada noche perfuma todos los rincones con el aroma inconfundible del pan recién hecho. Aún no existen la Ufapance ni la Espiga de Oro. El pan artesano, el bollo, la telera o la molleta, es el diario tesoro de nuestro sustento. (El Rincón de Ofelio)

“Había como unas 30 familias en este patio, entre ellos Nicolas Dueñas, tenía un taller de carrocería de cierta importancia. Yo entraba por este patio para acortar camino, viéndome obligado a dejarme arrastrar por un pequeño tajo terrizo.
Luis Jaramillo que fue arbitro de fútbol de 1ª división también vivió en este patio, este era albañil y le llamaban “fray ladrillo”. Su hijo era muy carnavalero. Así como un tal Carrasco y una mujer que tenía una carbonería grande y allí mismo encerraba a las mulas. También se encontraba allí el obrador de una confitería “La Esmerada”, así como una Panadería. Cerca estaba una tienda de comestibles, Casa Juanito, que se comunicaba con su propia casa, y su mujer Lola. Había dentro del patio a manera de pollete hecho de baldosas, para vender pescado.
Algunos veconos como Enrique Bernal Castillo, nacido en El Burgo (Málaga), casado con Dolores Gonzalez Palma, natural de Benagalbon (Málaga). eran cinco hermanos: Francisca y Pedro, nacidos en el propio patio de la Tahona, Sebastiana, Loli y Ana, nacidas en Benagalbón. Dolores, a su vez tuvo otros cinco hijos a saber: Concepción, Pedro,Dolores, Enrique y Sebastiana. Su hermana Ana, se casó con Antonio Ponce y tuvo ocho hijos: Francisco, Pedro, Joaquin, Antonio, Manuel, Antonia. Juan, Dolores y Ana. Su hermana Sebastiana, se casó con Luis Gámez y tuvieron cuatro hijos: Fernando, Mari Carmen, Dolores y Luis. Su hermano Pedro, se casó con Caridad Navarrete y tuvieron dos hijos Pedro y Manuel. Por último, su hermana Francisca se casó con Manuel Vazquez y tuvieron otros dos hijos: Pedro y Josefina. Todos ellos, nacido en este gran patio que fue la Tahona. La carbonería, era propiedad de sus abuelos, Pedro Gonzalez y Dolores Palma Carnero, de Benagalbón. Su marido también se dedicó con las mulas a traer carbón desde Marruecos.

“Eduardo Carrasco, de La Linea (Cádiz) propietario de la Panaderia, casado con Manuela Ferandez, tuvieron siete hijos: Adela, Micaela, Maruja, Inés, Manuela, José y Africa. Esta última es la única que nació en este patio de la Tahona; sus tres primeras hermanas, nacieron en Estados Unidos, Chicago, pues la familia se desplazó a aquél país donde empezó con el negocio de panadería. Posteriormente volvieron a Ceuta y al mismo patio. Africa, la menor, se casó en el añ0 1941 con un militar nacido en Barcelona que estaba destinado en Ceuta, Emilio Viader Sitjes, siendo en este patio donde nació la primogénita; Josefina. Otras moradores del patio: Dolores Gonzalez y Anita Martos que vivían a la entrada del patio. Jaramillo, cuyo nieto trabaja en Televisión Ceuta, también fue vecino del patio.
Puesto en contacto con otro interlocutor, mantenemos una larga y amena charla, donde me da nombres de vecinos de su patio; él , Pedro Vazquez, nombrado anteriormente, nació en el Callejón de la Sábana, en otro patio que cree se le conocía por Amador, pero sus padres, Manuel Vazquez Jimenez y Francisca Gonzalez Palma, se trasladaron a La Tahona, cuando él solo tenía 1 año, acompañado de su hermana Josefina (Fina) más pequeña que él. Recuerda a sus vecinos, del patio de arriba, como les llamaban, los más antiguos eran Luis Haramillo y África Gonzalez., con sus hijos Maruja, Paco, Luis, Rafaela, Africa y Carmen. Familia Pedro Gonzalez Duarte y Dolores Palma Carnero, ambos de Benagalbón (Málaga),que tenían tres hembras y dos varones. María de la Rubia, cuyo marido que tenía un puesto en el mercado, lo mató el bombardeo del Jaime,durante la guerra civil, sus hijos Pepe, Ramón, Maria, Pepa y Maximina. Paca la del rincón (por eso de vivir en un rincón del patio), su marido Vitoriano, ella era salmantina con sus tres hijos varones. Leonor, su marido Antonio y sus hijos Pepe y Ramón, este embarcado durante años. La familia Pedro Santana, su mujer Victoria y sus hijos (según apodos) “el lini”, “el pinpon” “el migué”, Pili, María y Jesús. Familia de Teba (Málaga) Frasquita Barba. Diego el pintor, de Ceuta, casado con Pepita de Cortes de la Frontera, (Cádiz) con sus tres hijos, el varón llamado Diego. María la de la esquina, casada con Paco, panadero y sus tres hijos: Rafalin, Maria José y Loli. Juan Orellana y su esposa Patrocinio, así como sus hijos todos varones: Juan, Antonio, Pepe, Paco y Manolo. Este tenía las “camionetas” que hacían el servicio al puerto.

Los del patio de abajo: Señora Pura y su hija Mercedes, que era maestra. Antonio Lizana, su esposa Josefa y sus hijos: Antoñito, guardia municipal, Mercedes, Jorge y Rosario. Un matrimonio mayor, Miguel y Otilia que trabajaba en Borras con los alambiques. Salguero, su mujer Maria e hijos, uno llamado Juan que trabajaba en la clínica del Dr,. Ballesteros. Juan Vicario y Catalina y sus tres hijos: Anita, se fue a Malaga, Maruchi, fallecida y Juan, Guardia Civil. Tenían un carro para la venta ambulante de golosinas. Los Mateo, Salvadora y Miguel, con sus tres hijos: Pili, casada con un militar, Miguel, Guardia Civil y Maribel. Al igual que el anterior, poseía un carro para vender chucherías. Pepita Sánchez, tenía dos hembras y un varón, Pepe el pintor. Ramón Sanchez y Lola, compadre de Pedro Vazquez, con sus hijos: Milagros, Margari, Ramón, Francisco Javier, Manoli y José Antonio. Milagros, viuda con tres hembras y un varón: Milagros, Mari, Conchi y Luis.

Luis y Sebastiana, vinieron de Tanger cuando la Independencia de Marruecos, (primo hermano de Pedro Vazquez), sus hijos Fernando, Mari Carmen, Luis (fallecido) y Loli. Isabel y su marido Moya, dos hijos, uno llamado Modesto. Paca la de la Cruz Roja, su marido Manolo y dos hijas: Mercedes y Pepita. El marido guardaba una piara de guarros. Maria Plaza, señora muy mayor, tenía una maleta a la que le ponía unas patas y se dedicaba a la venta ambulante en el piso de Baeza. Maria Ponce, se casó con Manolo que era viudo, y trabajaba en la empresa de alumbrado, aportando dos hijas al matrimonio. Inés y Cari; luego tuvieron dos hijos más: Domingo y Francisca, apodada “Pacollita”. Los Terriza, viuda con dos varones y una hija. Lolita Marcos y Pepin Migolla, que trabajaba en la Imprenta Moderna de cajista. La abuela Dolores la carbonera (abuela de Pedro Vazquez). La familia Jaime Alvarez Rubin, con almacén de bebidas La Montañesa, su esposa e hijos Africa, Jaime Maria Carmen y Alfonso.

Aún recuerdan como en todo el patio había tan solo tres retretes para compartir entre tantos vecinos, así como los cubos que habitualmente usaban en la mayoría de los casos las mujeres para hacer sus necesidades dentro de las casas, cubos con sus tapaderas, que posteriormente vaciaban en los retretes.

José J. Rivera




















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domingo, 1 de mayo de 2011

6º COLABORACION EL FARO DE CEUTA


PATIO LOS REMEDIOS

“Tras esta Iglesia, se levantaba el patio del mismo nombre, por donde estaba el archivo en alto, antes de que se construyera la Capilla, se alojó allí a José Rivera y su familia, Sacristán de la Iglesia, así como la familia del Padre Arenillas, María y Jesús y subiendo a la izquierda, debajo de la sacristía, vivía el organista Salvador. Era una patio grande con un pozo. En una ocasión, se escondió allí un ladrón, que resultó ser hijo de un militar.”

“Allí acomodaron espacio para alojar a los grupos de catalanes que todos los años actuaban en la Iglesia, traídos por algún miembro de la familia Borrás. En las excavaciones que se hicieron posteriormente para construir la nueva capilla, se encontraron monedas romanas, que entregaron para el Museo. Se acondicionó una vivienda para nosotros donde estaba Acción Católica “.(José Rivera 2/3/10) En este patio “parroquial” fundó el Padre Arenilla, la imprenta-taller, de donde se publicaba una hoja dominical.En este patio vivieron 5 familias:

El padre Arenillas y su madre. El hermano del Padre Arenillas, Pepe, con su mujer y sus cuatro hijos: Ramón, Maria de Oliva, Rosario y Pepi.La familia que vivía bajo la Iglesia; Maria y su hija Lucrecia, su marido (hermano del que tenía el bar en la calle Isabel Cabral “La Vinicola”, sus hijos Jesus, Pepe Luis y Mª del Carmen. Salvador Beltran el organista de la Iglesia, su mujer Mercedes y sus hijas Marichu y Ana Mary. José Rivera, el sacristan, su esposa Isabel y sus hijos: Juanma, José Antonio, Francisco y Carmen Jesus. (Paco Rivera, 10/05/10)

“Entrada por la que también se accede a la sacristía, oficinas, archivo parroquial y a la vivienda del cura párroco. En un patio interior al lado de unos pequeños escalones de acceso hay un hermoso pozo en el que los chavales nos gusta asomarnos y gritar para provocar el curioso y siempre sorprendente eco. Esos escalones dan a unos talleres y una pequeña imprenta, donde unos jóvenes imprimen semanalmente la Hoja Parroquial. El padre Arenillas lleva a efecto una gran labor social con estos jóvenes, les da la oportunidad de aprender un oficio y de ejercerlos al mismo tiempo”. (Rincón de 0felio 31/08/08)